Víktor Korchnói, una vida para el ajedrez

Por Horacio Olivera

Víktor Lvovich Korchnói ha pasado a la historia no solamente por la extraordinaria calidad de su ajedrez y lo aguerrido y temerario de su estilo, sino por haber sido el primer Gran Maestro de élite en desertar de la Unión Soviética. Amado y odiado a partir de ese hecho, calificado de luchador emblemático por unos, y de traidor y apátrida por otros, los avatares de su vida personal no empañan en lo más mínimo las magníficas enseñanzas que legó a través de una larguísima y exitosa carrera en los tableros.

Víktor Korchnói

Hagamos un brevísimo repaso de su biografía.

Nacido en Leningrado, Unión Soviética, el 23 de marzo de 1931, Víktor Korchnói era todavía un niño cuando se abatió sobre su ciudad natal una de las más grandes tragedias humanitarias ocurridas durante la Segunda Guerra Mundial: en setiembre de 1941 la Alemania nazi puso sitio a Leningrado, ocasionando la muerte por hambre o frío de más de un millón de sus habitantes durante los casi dos años y medio que duró el mismo. El pequeño Víktor vio morir en esos tiempos a buena parte de su familia y sobrevivió a duras penas en condiciones de extremo rigor. Él mismo ha contado, graficando lo dramático de la situación, de qué manera arrastró, con la ayuda de un amigo, el cuerpo de su abuela hasta el cementerio de la ciudad. O cómo tuvo que robar cartillas de racionamiento de los cadáveres tirados en las calles, para poder alimentarse.

Finalizado el sitio y la guerra, el club de ajedrez de Leningrado lo acogió como uno de los más promisorios valores del juego, cuyos rudimentos Víktor había aprendido muy poco antes de la contienda y para el que tenía una especial predisposición.

Lejos de defraudar las expectativas sobre su potencial ajedrecístico, Korchnói comenzó en los años 50 una carrera de brillantes éxitos deportivos, realzados por un estilo combativo y audaz, en el que no era infrecuente verlo defender posiciones inferiores, como muchas veces hizo el gran Lasker, con tal de que las mismas fueran lo suficientemente complejas para luchar por un contraataque que le diera chances de victoria.

Las décadas del ’60 y ’70 lo vieron alcanzar la madurez de su juego y ubicarse con comodidad en la élite mundial. Fueron varios sus triunfos en torneos de primera línea, destacándose sus victorias en el Campeonato Soviético (considerado el torneo más fuerte del mundo en esas épocas), en 1962, 1964 y 1970, como así también en Buenos Aires 1960 y Palma de Mallorca 1968, entre otros. En esta época también comenzó a participar en los ciclos del Torneo Candidatura con vistas al Campeonato del Mundo.

Sin embargo, a estas alturas ya el carácter rebelde y contestatario de Víktor, forjado en las vicisitudes por las que debió atravesar durante la infancia, comenzó a generarle problemas con la dirigencia del ajedrez soviético. Luego de 1969, y aunque se encontraba en la plenitud de su fuerza ajedrecística, el leningradense fue marginado poco a poco del apoyo estatal, aparentemente como represalia por sus opiniones críticas sobre la conducción de la Federación de su país. Además, se le impidió durante algún tiempo jugar torneos fuera de la URSS.

Pero nada podía detener el desarrollo de su juego cada día más pujante, y en 1974 alcanzó la final de Torneo de Candidatos, el último escalón para desafiar al entonces campeón del mundo, Bobby Fischer. Su rival fue el joven y ascendente Anatoly Kárpov, quien lo derrotó de manera ajustada para, poco tiempo después, consagrarse nuevo campeón ante la negativa de Fischer a defender su corona.

En 1976, al terminar de jugar un torneo de maestros en Ámsterdam, Víktor Korchnói burló la acostumbrada disposición de reportarse ante su embajada para presentar el habitual informe y emprender el retorno a la URSS y, en su lugar, se dirigió a una delegación de la policía holandesa para pedir asilo político. Esto significó un quiebre en su vida personal, entre otras cosas porque dejaba en la URSS a su esposa y a su hijo, a quienes no les fue permitido salir del país. Fue también el punto culminante de una ruptura por la que bregaba desde varios años atrás. La convulsión ocasionada por su defección excedió con mucho el ambiente del ajedrez, pues su renombre de Gran Maestro de primerísimo nivel supuso un duro golpe para su país, inmerso en las intensas disputas de una guerra fría en auge.

Afincado en Holanda, y más tarde en Suiza, continuó su carrera en el máximo nivel mundial, con la particularidad de que en las competiciones en las que tomaba parte, los soviéticos no intervenían. Este “boicot” no impidió que lograra ganar el Torneo Candidatura del siguiente ciclo, por lo que obtuvo el derecho a retar a Kárpov por el título mundial. Realizado en Baguío, Filipinas, el “match” tuvo características peculiares, en donde lo extra ajedrecístico superó con creces lo ocurrido en el tablero. En resumidas cuentas, Kárpov ganó el encuentro en forma ajustada y mantuvo su cetro.

Sin amilanarse, y con su poderío ajedrecístico intacto, Víktor logró nuevamente acceder a retar al campeón, pero en esta nueva ocasión fue derrotado en toda la línea en Merano, Italia, en 1981. Para el ciclo siguiente, aunque alcanzó nuevamente la final del Torneo Candidatura, no pudo ya con la fuerza en crecimiento de la nueva estrella soviética, Gary Kaspárov, quien lo batió claramente.

La característica del juego de Korchnói era, entre otras, el riesgo en cada partida. No gustaba de las posiciones tranquilas y, como se ha dicho, prefería las complejidades de una posición algo inferior a la tranquilidad de una lucha insulsa. Famoso por “comerse” todo lo que le entregaran (peones, calidades, piezas), su visión de largo alcance supo sacarlo de aprietos en más de una ocasión. Poseía, además, una refinada técnica en finales y, como todo GM de valía, un elevado concepto posicional.

Durante los años 80 y 90, y pese al paso de los años, continuó cosechando éxitos, entre los cuales se pueden nombrar sus primeros puestos en los Magistrales de Wijk Aan Zee 1984 y 1987, Tilburg 1985, Las Palmas 1991, Madrid 1995 y muchos otros. En 1997 regresó a la lucha por el campeonato mundial, derrotando en match (¡a los 66 años!) al talentoso inglés Nigel Short, para luego caer ante el inglés Michael Adams.

La larguísima “vida ajedrecística” de este extraordinario jugador, quien continuó batiéndose en torneos hasta pasados sus 80 años de edad, es otra de las cosas que han hecho de su figura una leyenda. Muy pocos se han mantenido a altísimo nivel competitivo a edad avanzada, como hizo él. Acaso solamente Lasker y Smyslov, dos ex campeones del mundo, sean comparables.

El legado bibliográfico de Víktor “el terrible” (como lo apodaban debido a su carácter indómito), aunque no es muy extenso, si resulta sumamente meduloso. Destacan las colecciones de sus mejores partidas comentadas y un excelente tratado sobre finales de torres.

Pero, seguramente el libro que simboliza su entrañable relación con el juego sea “El ajedrez es mi vida”, cuyo título exime de mayores comentarios.

Falleció en Wohlen, Suiza, el 6 de Junio de 2016.

Sobre el autor: 

Horacio Olivera es un ajedrecista de Primera Categoría de la Federación Metropolitana de Ajedrez de la República Argentina y socio fundador del club Torre Blanca de la ciudad de Buenos Aires. Como ajedrecista, fue subcampeón metropolitano juvenil, campeón metropolitano y nacional de los Torneos Evita (1973), finalista de Campeonato Argentino Juvenil (1974) y sub-campeón de las provincias de Chaco y Corrientes (en los años 90). 

En su calidad de investigador ha sido colaborador del diario Página 12 y del sitio web Ajedrez 12. Actualmente, participa del programa radial Frente al Tablero, que se emite desde la Radio Porteña 89.7 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires los viernes a las 20.00, en donde se abordan cuestiones vinculadas al ajedrez con las dimensiones educativa, terapéutica y pedagógica. Asimismo, ha oficiado en su país de panelista en diferentes Encuentros relacionados con la Historia del Ajedrez. 
Horacio Olivera

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s