Borges, el ajedrez, un país vacilante y un niño en los comienzos de los 70

Por Sergio Negri

Primer capítulo del libro (no editado) de Sergio Negri referido a la relación de Borges con el ajedrez

Estamos en los inicios de la década del 70. Un niño, acompañado por su familia, se apresta a ir al Club Municipalidad (actual Club Ciudad de Buenos Aires), para recibir el primer trofeo de su vida al haberse clasificado subcampeón del Torneo Escolar de Ajedrez de la capital argentina en su primera edición.

Se trata de un esplendoroso club, cuya creación data de 1920, es decir en una época pujante de un país cuyo techo de desarrollo, por entonces, parecía ser el infinito. Sus instalaciones, ubicadas dentro de una preciosa zona parquizada, resultaban deslumbrantes, al menos en la mirada curiosa del infante.

En aquella añorada década, dentro de tantos logros para un país pujante,  se había dado la creación de la Federación Argentina de Ajedrez, entidad que incluso resultó anterior a la Federación Internacional de la especialidad, que alumbró en París, con presencia argentina, muy poco después, en 1924.

Ese sería el decenio en el que surgieron las que, al cabo de todo, serán denominadas Olimpíadas de Ajedrez, a las que se bautizó inicialmente con el nombre de Torneo de las Naciones. En sus primeras ediciones, la oficiosa que tuvo lugar en la capital francesa en ese año fundacional, y la formal de Londres, que se hizo en 1927, tendrá una única presencia no europea, la de una decididamente orgullosa Argentina.

El país del sur, evidentemente, podía ser observado con asombro, por su pujanza y prosperidad, a ojos propios y de extraños, por lo que sus referentes podían viajar en barcos en travesías de días para hacer acto de presencia en todo sitio en el que se reuniera lo más granado de la comunidad internacional. Inversamente, la Argentina será visitada por referentes intelectuales, de la cultura y deportivos, incluidos campeones mundiales vigentes o del futuro, como fueron los casos de Emanuel Lasker, José Raúl Capablanca y Alexandre Alekhine.

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